02 diciembre 2020

Mache dich, mein Herze, rein

 Ya pasó el primer domingo de Adviento,  sólo tres domingos más y estamos en Navidad. 

Hay un aria de Bach, de la Pasión según San Mateo, titulada "Mache dich, mein Herze, rein" ("Límpiate -o purifícate-, corazón mío"), que me pegó fuerte esta última Semana Santa. Debo de tener mucha necesidad de una limpieza a fondo, me levantaba canturreándola y me acompañaba todo el día. Volví a escucharla hace poco y creo que, con una pequeña variación (simplemente sustituyendo el "begraben" -enterrar-, por "betrachten" -contemplar- o "bedecken"-arropar-), volverá a ser la banda sonora de este adviento (más abajo os dejo el texto del aria y su traducción). 

El comienzo del aria:  "mache dich, mein Herze, rein", vale para todo tiempo. Y es absolutamente necesario en este de pandemia en el que tanto nos preocupamos de la limpieza.  Una buena loción hidroalcohólica para el corazón cargado, eso es lo que necesitamos. 

Aligera y deja sitio, por favor, corazón mío. Estamos en Adviento: 

Thomas Quasthoff. 
BWV 244 Matthäus Passion 65 Air B: "Mache dich, mein Herze, rein" 

Mache dich, mein Herze, rein, 
Ich will Jesum selbst begraben.
Denn er soll nunmehr in mir
Für und für
Seine süße Ruhe haben.
Welt, geh aus, laß Jesum ein!

Purifícate, corazón mío,
que quiero enterrar yo mismo a Jesús.
Pues desde ahora y para siempre
ha de encontrar en mí
su dulce reposo.
Mundo, retírate, deja que entre Jesús!

Las imágenes del vídeo no veo que tengan relación con el texto, pero no he encontrado otro de Thomas Quasthoff, un portento de  sentimiento y voz. Con todo, ese barco que parece mecerse al ritmo de la música, mientras avanza con determinación, no deja de ser sugerente. 

Os deseo un buen Adviento. Y si os apetece escuchar otra versión, aquí os dejo, cómo no,  a mi querido Karl Richter  y, cantando, a Walter Berry:




2 comentarios:

Josefina dijo...

Me encantó; gracias.

Cristina Brackelmanns dijo...


Gracias, Josefina.