23 enero 2013

Aunque no sea del todo así. Tolstói


Esto es de los diarios de Tolstói. Un poco forzado y geométrico, pero hay que tener en cuenta que por entonces tenía 23 años y ni siquiera llevaba barba, así que sólo es de Tolstói relativamente.  En lo que sí es de Tolstói absolutamente, y es en lo que más vale,  es en las preguntas que se plantea,  en todo ese bulle-bulle que las sostiene  y en las preguntas que nos provoca: ¿Por qué la música actúa en nosotros como el recuerdo?  ¿Por qué "sobre la facultad de imaginar los sentimientos"? ¿Por qué "de imaginarlos"?:
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       "La pintura actúa sobre la facultad de imaginar la naturaleza y su dominio es el espacio. La música actúa sobre la facultad de imaginar los sentimientos y su dominio son la armonía y el tiempo. La poesía actúa sobre la facultad de imaginar lo uno y lo otro, es decir la realidad o las relaciones de nuestros sentimientos hacia la naturaleza. La etapa de transición de la pintura a la música es la danza. De la música a la poesía la canción.
      ¿Por qué los antiguos llamaban imitativa a la música? ¿Por qué no incorporar en cada modulación algún sentimiento? ¿Por qué la música actúa en nosotros como el recuerdo? ¿Por qué dependiendo de la edad y de la educación, los gustos difieren en música? La razón por la que la pintura es imitación de la naturaleza  está clara (aunque no sea del todo así); pero la razón por la que la música es imitación de nuestros sentimientos y cuál es la afinidad que existe entre un cambio de sonido y un sentimiento determinado, es imposible de decir.
      La naturaleza es materia para nuestros cinco sentidos, pero sentimientos tales como la desesperación, el amor, el entusiasmo, etcétera, y sus matices, no solamente no son materia para nuestros cinco sentidos, sino que ni siquiera dependen de la razón. La música, frente a la poesía, tiene incluso la ventaja de que su imitación de los sentimientos es más completa, pero no tiene la claridad que le es propia a la poesía."

Lev Tolstói. Diarios (1847-1894). Apunte del 29 de noviembre de 1851.

2 comentarios:

Suso Ares Fondevila dijo...

Una canción de Neil Young me trae el recuerdo de los quince días pasados en la casa que entonces tenía mi hermano Rodrigo en Sangenjo, un verano, cerca del mar.

Silvio Rodríguez, el período en que un grupo de amigos, en nuestra primera juventud, pasábamos algunos ratos en casa de David.

Sí, es cierto, la música es la gran activadora de los recuerdos.

cb dijo...

Sí, la gran activadora y la gran evocadora, incluso de lo que no hemos conocido.