13 julio 2012

¿Cómo no quererle?

Mirad y oíd esta gozada. Es Federico Gulda, con la gorrilla de rigor y con su broche elegante prendido en el jersey, tocando y dirigiendo con las cejas, con los hombros, con el rabillo del ojo y hasta con la lengua, el segundo movimiento-Romanza del Concierto nº20 para piano y orquesta de Mozart.

No os perdáis las sonrisas a la orquesta -y cómo en un momento (7:40) parece que les dice "sí, sí, ya sé que es una preciosidad,  pero no hace falta que os pongáis tan estupendos", ni las miradas de guasa ante la cámara, ni los bailecillos vieneses o el arranque del final casi por bulerías.

F.Gulda (Austria 1930-2000) tenía, y sigue teniendo, sus seguidores apasionados y sus detractores -entre ellos, los que consideran un defecto su mayor virtud, es decir los que no distinguen entre ligereza y ligereza, la de la superficialidad y la que sólo alcanzan los mejores-, pero dudo que nadie pudiera no quererle.

En fin, que no es posible oírle y mirarle, con esa cara de gamberro bondadoso y feliz, y no contagiarse de felicidad un rato. Ahí os lo dejo. Para que os contagiéis, que buena falta hace, y porque hoy es San Enrique y hay que celebrarlo.
 
 

[PS: perdón por los leísmos, que la entrada va bien servida. Pero he intentado corregirlos: 'quererlo', 'oírlo', 'mirarlo'... y no puedo, me suena fatal, como si le hiciera de menos (que también tendría que ser 'lo hiciera de menos'). Estoy echada a perder ]

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me recuerda a tu padre.
Besos
M.

cb dijo...

¿Tú crees?
Qué cosas... Puede que en la sonrisa de guasa.
¿Quién eres? Perdona que no caiga.

Anónimo dijo...

La misma que la tuya, querida.
¿Cómo vas a caer si estás echando la siesta?
M.

cb dijo...

¡Ya! Como nunca te habías pronunciado...
No estoy echando la siesta, sólo de vacaciones, vagueando un poco.
Muchos besos, M.

Suso Ares Fondevila dijo...

¡Echa la lengua, como yo! Sólo por esto, ya es de los mío.

cb dijo...

¿Eso haces? ¿Como los niños aplicados y concentraditos?

Es de los tuyos también por más cosas. Te copio esto de una de las notas publicadas a su muerte: "Definía tres aspectos esenciales en la labor de un intérprete: El amor como motor, la personalidad como medio y el verdadero respeto de la obra como objetivo. Se consideraba 'un pianista clásico a pesar mío' y detestaba el conservadurismo y la atmósfera polvorienta de las salas de concierto... "